En dos casos de abusos sexuales, los jueces Alejandra Ongaro y Daniel Sáez Zamora de Santa Rosa han dictado sentencias de ocho y cinco años de prisión respectivamente.
Ongaro condenó a ocho años de prisión a un hombre de 42 años por abusar de la hermana de su pareja. Las acusaciones incluyeron abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal, considerados como delito continuado, cometidos contra una menor de 13 años.
La magistrada encontró pruebas de que el acusado agredió a la niña en múltiples ocasiones desde que tenía ocho años hasta los doce. Estos ataques ocurrieron tanto en la casa del agresor como dentro de su vehículo.
Además de la sentencia de prisión, Ongaro ordenó la detención preventiva del acusado hasta que la sentencia quede firme. Esta medida, sin embargo, fue sustituida por arresto domiciliario con un dispositivo de control electrónico.
Al determinar la pena, la jueza se desvió del mínimo legal, considerando como agravante «las consecuencias directas e indirectas que los hechos han tenido en la vida de la víctima desde una edad temprana, especialmente después de revelarlos». Esto llevó a un distanciamiento afectivo entre la víctima y su hermana.
El fiscal Andrés Torino, en sus argumentos finales, había solicitado una pena de nueve años. Por otro lado, el abogado defensor, Simón Guillermo Barreto, pidió la absolución basándose en el beneficio de la duda.
